Opinión del Libro “Sacred” (1997) de Dennis Lehane

Sacred es la tercera instalación de las ‘aventuras’ de Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Dennis Lehane es el autor y lo publica en el 1997.

La trama del segundo libro, “Darkness, Take My Hand“, termina en la víspera de navidad; éste arranca a mediados de marzo, por lo que hay una distancia de casi tres meses en la narrativa.

Sacred empieza con Kenzie y Gennaro siendo perseguidos.
La primera línea:

A piece of advice: If you ever follow someone in my neighborhood, don’t wear pink.

A pesar de ellos saber que están siendo perseguidos, días más tarde acaban siendo secuestrados.

Los eventos del libro anterior han marcado profundamente a los personajes principales, por lo que han decidido cerrar la agencia de investigación.

Trevor Stone, quién los secuestra, es un hombre con la cara destrozada por un accidente y con un cáncer terminal. Él necesita algo de ellos.
Kenzie determina:

“Kidnapping us probably wasn’t the best way to go about it.”
He shrugged. “I’m a desperate man with a ticking clock inside me. You’ve shut down your office and refuse to take cases or even meet with potential clients.”
“True,” I said.
“I’ve called both your home and office several times in the last week. You don’t answer your phone and you don’t have an answering machine.”
“I have one,” I said. “It’s just disconnected at the moment.”
“I’ve sent letters.”
“He doesn’t open his mail unless it’s a bill,” Angie said.
He nodded, as if this were common in some circles. “So I had to take desperate measures to ensure you’d hear me out…”

Trevor Stone quiere que los investigadores encuentren a su hija, Desiree Stone.

Él es un hombre multimillonario y su primera opción fue la gran agencia Hamlyn and Kohl Investigations, donde trabaja Jay Becker, uno de los mejores investigadores privados, héroe personal y mentor profesional de Kenzie.

En medio de la investigación, Jay Becker también desaparece y es cuando Stone opta por los servicios de Kenzie y Gennaro.

En entradas anteriores ya había dicho que los personajes de Dennis Lehane son multidimensionales, cada libro agrega capas a los protagonistas.

En una situación dentro de la historia, Patrick Kenzie ve sus finanzas amenazadas. Estamos acostumbrados a “héroes”, personajes que hacen lo que hacen no solo por el dinero. Alguno de nosotros en esos zapatos, obviamente tendríamos el dinero en mente. Éste pequeño detalle nos muestra a un protagonista humano, aunque a veces puede que no estemos de acuerdo con sus posturas.

I grew up poor. Always afraid, terrified actually, of faceless bureaucrats and bill collectors who looked down on me from above and decided my worth based on my bank account, judged my right or lack of right to earn money by how much I’d started out with in the first place. I worked my ass off over the last decade to earn and save and build upon those earnings. I would never be poor, I told myself. Not again.

Sacred, naturalmente, introduce personajes nuevos. Éstos personajes también son complejos y dan color a una historia llena de giros, pistas y sorpresas.

La trama nos llevará desde las gélidas y grisáceas calles de Boston hasta un colorido y húmedo Florida.

And the humidity. Jesus. I’d gotten a whiff of it as I left the jet, and it was like a hot sponge had punched a hole in my chest and burrowed straight into my lungs.

El libro tiene una extensión de unas 396 páginas (tapa-blanda), repartidas en 3 partes, 42 capítulos y un epílogo.

Si tendría que hacer un ‘review’ de una oración diría que Sacred es mejor que “A Drink Before the War” pero “Darkness, Take My Hand” es ligeramente superior.

El próximo libro de la serie es uno que muchos conocen, ya que fue llevado a la pantalla grande hace unos años atrás. Gone Baby Gone. La película fue dirigida por Ben Affleck y los actores Casey Affleck y Michelle Monoghan personifican a Kenzie y Gennaro.

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Cube

Seis personas se encuentran desorientadas y sin idea dentro de un laberinto consistente en numerosas habitaciones dentro de un cubo que aparenta de inmensas proporciones, algunas de esas habitaciones contienen trampas que acabarían con la vida de una persona en cuestión de segundos.

Cada uno de los personajes de esta historia tiene una distinta ocupación o personalidad; un policía, una doctora, una excelente estudiante de matemáticas, un arquitecto, un hombre con experiencia en escapar de prisiones y un retrasado mental.

Como es de suponer; el miedo, la paranoia, las sospechas y la desesperación empiezan a romper al grupo de personas que lucha para salir del cubo. Las personalidades chocan y corroen y luego entra la cuestionante: ¿el cubo los destruirá o ellos mismos se encargarán de destruirse a sí mismos?

El director Vincenzo Natali necesitó apenas siete actores en todo el film para presentar la historia que él escribió junto a André Bijelic y Graeme Manson.

Los actores fueron; Maurice Dean Wint, David Hewlett, Nicole de Boer, Nicky Guadagni, Andrew Miller, Julian Richings y Wayne Robson.

Como dato curioso e interesante, el nombre de cada uno de los personajes está inspirado en alguna prisión del mundo: Quentin (San Quentin, California), Holloway (Inglaterra), Kazan (Rusia), Rennes (Francia), Alderson (Alderson, West Virginia), Leaven and Worth (Leavenworth, Kansas).

Hablando de la película en sí; como pudieron notar, la idea de este largometraje es del tipo que me gusta -se los comenté en la entrada anterior-. Un grupo de personas encerrados de alguna manera con algún propósito en común que deben lograr superponiéndose a sus diferencias y choques de personalidades.

Cube experimenta un poco con esto y, supongo que para el año en que se estrenó (1997) fue un éxito sutil.
Pues les digo que para mi no fue la gran cosa, es buena pero no tanto… he visto mejores de ese género, más suspenso psicológico, menos horror. Además, las actuaciones fueron pésimas y hubo mucho diálogo sin razón de ser.

La introducción fue genial y hubo una escena en particular (donde los protagonistas debían de ejecutar unas acciones en silencio total) que literalmente me aceleró el corazón.

Es una película de ciencia-ficción que no depende de efectos especiales, una película de horror que no depende de galones de sangre, una película de suspenso que no depende de música escalofriante.

Cube es algo predecible y te deja con algunas cuestionantes, aún así se deja ver. Es de corta duración (90 minutos) y es una aventura diferente a lo usual donde cada paso puede ser el último y donde las esperanzas de salir se reducen cada segundo.

En años posteriores lanzaron algunas películas basándose en ésta, los reviews las acaban y dudo mucho que las vea… Si alguien me la recomienda pues puede que cambie de opinión. Estas películas son Cube 2: Hypercube y Cube Zero.

Good Will Hunting

 

15 años me ha tomado el encontrar una de las mejores películas que he visto en mis 26 años de edad; y creo que llegó a mi en buen momento: adulto, con un blog, graduado de psicología, y luego de ver algunos trabajos posteriores de los actores que nadan en esta piscina.

Good Will Hunting no tiene los efectos de Transformers, no tiene la creatividad de Inception, pero tampoco los necesita. Es un drama conmovedor, más basado en el guión (el cuál ganó un Oscar) y la actuación (también con un Oscar en este departamento).

El título de la película parece traducirse en “Cazando la buena voluntad”, cuando realmente el protagonista se llama Will Hunting, lo que se traduciría a “Buen Will Hunting”. Si hay un juego de palabras, lo desconozco. Aunque esto puede ser muy posible ya que la trama tiene algo que ver con ambas traducciones -ambos significados-.

La historia nos relata la vida de Will Hunting, un problemático joven que resulta ser un genio en las matemáticas (y no sólo en eso). Sus problemas siempre lo han llevado a la corte, a trabajos sociales e incluso a la cárcel. Un tiempo estuvo trabajando como conserje en MIT (Massachusetts Institute of Technology), en este entonces un conocido profesor de Matemáticas colgaba problemas sin resolver en la pizarra de uno de los pasillos del Instituto. Will los resolvía anónimamente y con una increíble facilidad. El profesor, Gerald Lambeau, encontró a Will ‘con las manos en la masa’ y, desde entonces mostró creciente interés por el joven. Los problemas y la falta de identidad y motivación de Will Hunting hacen que tenga que ver un psicólogo cada cierto tiempo y éste le da sentido y dirección a su vida.

El dato que más me asombró es que quienes escribieron el guión fueron Matt Damon y Ben Affleck y, encima de eso, ganaron un Premio de la Academia (Oscar) por ello. Si ustedes no lo creen, ellos tampoco pudieron creerlo -como lo demuestran en este video-.

 

Como dije anteriormente, este film se apoya grandemente en las actuaciones de cada uno de lo que participan en ella. La historia de Will se desprende en muchas ramas, los amigos, el amor, el psicólogo, los trabajos, el profesor de matemáticas, las consecuencias de sus acciones, en fin… todo un elenco para cubrir las bases y todos se desempeñan excelentemente. Se destaca Robin Williams que hace el papel del psicólogo Sean Maguire y, como dije anteriormente, recibe un Oscar por ello. Matt Damon hace un excelente trabajo y el versatil Stellan Skarsgard también se destaca. Minnie Driver trabajó muy bien en su papel y es una actriz que no entiendo el porqué no llegó más lejos en su carrera después de esta tremenda participación.

Algo que me impactó en sobremanera fueron dos monólogos que hicieron Robin Williams y Matt Damon en escenas diferentes. El de Robin Williams fue un monólogo que vi 3 veces mientras veía la película, así de impactante es. Los compartiré en el blog en distintas entradas.

Concluyo exhortándoles que si no han visto esta película encuentren la manera de hacerlo. Yo la vi por Netflix, deben de haber muchas maneras más de encontrarla.

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